El hallazgo en la antigua ciudad de Listra reafirma la identidad turca respecto al símbolo protector más famoso del país.
Las recientes excavaciones en la antigua ciudad de Listra, ubicada en la actual provincia de Konya, han revelado amuletos del ojo turco con una antigüedad superior a los mil años. El descubrimiento forma parte del proyecto de excavación realizado entre julio y octubre de 2025 por parte del Ministerio de Cultura y Turismo, La Universidad Necmettin Erbakam y los municipios metropolitanos de Konya y Meram.
Una ciudad con historia sagrada
Listra fue una de las ciudades fundadas por el emperador Augusto durante el periodo romano, aunque los registros arqueológicos demuestran ocupación humana desde la prehistoria hasta el Imperio bizantino. También se menciona en el Nuevo Testamento, ya que San Pablo visitó la ciudad en tres ocasiones para difundir el cristianismo.
La importancia del actual proyecto radica en que, desde el año pasado, el equipo identificó lo que podría ser la iglesia episcopal de Listra, además de una segunda capilla y cuatro fases constructivas de la iglesia principal cuya ocupación se extiende del siglo VI al siglo VIII d. C.
En esta temporada, las labores se concentraron en la segunda capilla donde se localizaron monedas selyúcidas – pertenecientes al Estado musulmán de origen turco y persa- ademas de tumbas de 40 personas.

El Profesor Dr. Ilker Mete Mimiroğlu, quien dirige el proyecto explicó
“ Creemos que estas tumbas pertenecieron a cristianos durante el período selyúcida, la evidencia más significativa son las cuentas de turquesa con forma de ojo turco halladas en dos tumbas infantiles”.
Según el investigador, se trata de un hallazgo único en Turquía, que podría ofrecer nuevas interpretaciones sobre la convivencia cultural y religiosa en la región.

El ojo turco, símbolo de protección milenario
El ojo turco, conocido en Turquía como nazar boncuğu es uno de los símbolos de protección más antiguos del mundo.
La Dra. Neşe Yıldıran, historiadora de arte en la Universidad de Bahçeşehir, señala que la primera cuenta de ojo turco data del 3300 a.C. hallada en Tell Brak, una antigua ciudad de Mesopotamia, en el actual territorio de Siria.
De acuerdo con los estudios del investigador Frederick Thomas Elwolthy sobre el mal de ojo, este amuleto aparece tanto en relatos de hadas griegos como irlandeses, los que evidencian su profunda difusión en distintas culturas antiguas.
De amuleto ancestral a emblema nacional
Hoy, el ojo turco trasciende su función original para convertirse en un símbolo cultural de Turquía. Es común encontrarlo en entradas de casas, vehículos, negocios e incluso en el exterior de los aviones. Su imagen, carga de historia, continúa asociándose a la idea de protección frente a las malas energías y las envidias.
El reciente hallazgo en Konya refuerza la antigüedad de esta tradición y ofrece una nueva mirada sobre cómo las creencias protectoras perduran más allá de fronteras religiosas y culturales.

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